El Espíritu de la Orden

ESPÍRITU DE LA ORDEN DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARIA DEL MONTE CARMELO

«El honor de una Orden reside, principalmente en su fidelidad hacia su ideal primitivo.»

El Espíritu de la Orden es contemplativo, apostólico, eclesial con una fuerte experiencia mariana.

  • Contemplativo: «Una Carmelita es un alma que ha contemplado al Crucificado, le ha visto ofrecerse como victima a su Padre por las almas; y recogiéndose en la luz de tan sublime visión de la caridad de Cristo, ha comprendido la Pasión del amor de su alma, y ha querido entregarse como El en silencio y soledad en una oración que nunca se acaba»

  • ¡¡Almas creadas para estas grandezas y para ellas llamadas!!! Dirá San Juan de la Cruz. ¿Qué hacéis, en qué os entretenéis? Vuestras pretensiones son bajezas y vuestras posesiones miserias, miserable ceguera de los ojos de vuestra alma, pues para tanta luz estáis ciegos y para tan grandes voces sordos, porque mientras buscáis grandezas y glorias, os quedáis miserables y bajos de los bienes del cielo.(C 19,7)

  • Apostólico: Sta. Teresa de Jesús exclama: “No me deja de quebrar el corazón ver tantas almas como se pierden; ¡hermanas mías en Cristo! Ayudadme a suplicar esto al Señor, que para esto os juntó aquí; este es vuestro llamamiento; estos han de ser vuestros negocios y deseos, aquí vuestras lágrimas y peticiones.” (CP 1,5)

  • Eclesial: En el asombro de su esplendida visión, Santa Teresita del Niño Jesús afirma: «entendí que la Iglesia tiene un corazón y que este corazón esta ardiendo de amor, y que solo el amor es el que impulsa a obrar a los miembros de la Iglesia…vine al Carmelo para salvar almas y rogar por los sacerdotes… Sí, he hallado mi lugar en la Iglesia, Dios mío vos mismo me lo habéis señalado; en el corazón de la Iglesia, que es mi madre, yo seré el amor »

  • Mariano: “Las Carmelitas Descalzas, llamadas a formar parte de la Orden de la Bienaventurada Virgen Maria del Monte Carmelo, pertenecen a una familia consagrada especialmente a su amor y culto, y caminan hacia la plenitud evangélica en comunión con la Santa Madre de Dios” La presencia de Maria entre sus hijas y hermanas impregna totalmente su vocación y confiere una impronta mariana particular a la contemplación y a la comunión fraterna, a la abnegación evangélica y al espíritu apostólico.(Constituciones no.53)

CARACTERISTICAS

  1. Comunión intima con Dios
  2. Finalidad eclesial apostólica
  3. Intimidad con la virgen María
  4. Celo sacerdotal y misionero
  5. Vivido en un marco de una pequeña comunidad fraterna
  1. Fundada en soledad, oración y sencillez evangélica.

«Todos los que vestimos este sagrado habito del Carmen, somos llamados a la oración y contemplación, porque este fue nuestro principio, de esta casta venimos, de aquellos Padres nuestros del Monte Carmelo, que en tan gran soledad y con tanto desprecio del mundo buscaban este tesoro, esta preciosa margarita” (Santa Teresa de Jesús).

[vc_wp_custommenu nav_menu=»137″ title=»Vida y Espiritu»]
Read More →

El Carisma Teresiano

El Señor ha suscitado en la Iglesia la familia del Carmelo y la ha renovado con el carisma singular de Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz y sobre estos nuevos cimientos de la Orden no cesa de llamar a otros a que respondan mediante el testimonio fecundo de su experiencia personal y comunitaria.

Carisma equivale a gracia (don), según la teología gracias especiales conferidas en servicio de la Iglesia o simplemente a favor de los otros. Dentro de la iglesia, el carisma de la vida religiosaconsiste en la gracia peculiar otorgada al fundador o fundadores para comunicarla y compartirla con el grupo de seguidores siempre al servicio de la Iglesia y de la humanidad.

La gracia impartida a Teresa de Jesús está atestiguada por ella misma al relatar la ‘orden de envío’ recibida del Señor. Escribe: Habiendo un día comulgado, mandóme mucho su Majestad lo procurase con todas mis fuerzas, haciéndome grandes promesas de que no se dejaría de hacer el monasterio, y que se serviría mucho en él, y que se llamase San José, y que a la una puerta nos guardaría El y nuestra Señora la otra, y que Cristo andaría con nosotras, y que seria una estrella que diese de si gran resplandor… (V32, 11)

La recepción del carisma teresiano por parte de sus seguidores fue pacífica y plena en la primerageneración de descalzos y descalzas. Mucho más conciente y total por parte de estas últimas.

“Todas las que traemos este habito sagrado del Carmen somos llamadas a la oración y contemplación, porque este fue nuestro principio, de esta casta venimos, de aquellos santos padres nuestros del Monte Carmelo…” (M 5, 1,2). Es decir, que la fundadora es plenamente conciente de que su fundación no implica rotura sino continuidad respecto del antiguo Carmelo. De el retiene y renueva la inspiración mariana y eliánica de la Orden, el amor a la oración y un profundo reclamo a la experiencia de las cosas de Dios en soledad.

Desde ese arraigo en la rica tradición del Carmelo brota lo especifico e innovador de su carisma de fundadora, poniendo en marcha el nuevo “estilo de hermandad y recreación que tenemos juntas” (F13, 5) característico de sus primeros carmelos y luego transmitido a los descalzos. Novedad de vida comunitaria inculcada pedagógicamente en su camino de perfección… acentuando siempre la intencionalidad eclesial, sea en la vida contemplativa, sea en la tarea pastoral.

Características de su nuevo “estilo de vida”

Estilo de ser, hablar y vivir que debía configurar a la comunidad religiosa de sus carmelos.

Equilibrio de lo festivo (“hermandad y recreación”) con lo teologal (oración, seguimiento y amor de Cristo) Las dos horas de oración comunitaria se corresponden con otros dos tiempos de recreación. Coherencia de lo interior con lo exterior. Equilibrio de soledad y comunidad, de silencio y comunicación, de clausura y presencia a la ciudad a diferencia del estilo de vida religiosa de ese tiempo en que primaban el rigor y las penitencias corporales, ella prefiere la distensión, la comunicación intercomunitaria y ciertas formas depuradas de amistad. Hablando de la humanidad de Jesús, ella acuna la formula divino y humano junto (M6, 7,9). He aquí su concepción de vida religiosa. «Así fue Teresa de Jesús humana y Santa»

Surgirán ejemplares excelentes de su carisma unos de su marco histórico y otros mas recientes, prueba todos ellos, de la pervivencia y actualidad del carisma de Teresa de Jesús.

¿Qué ofrece Dios a la Iglesia a través de la doctrina de Teresa de Jesús?

Comunidades orantes al servicio del reino, comunidades contemplativas amigas y hermanas al servicio del reino. Lo que nos caracteriza es la comunidad contemplativa. El ser contemplativo es abrirse a Dios para recibir su Palabra y encarnarla.

Carisma teresiano

El origen de la familia teresiana en el Carmelo y el sentido de su vocación en la Iglesia están estrechamente vinculados al proceso de la vida espiritual y al carisma de santa Teresa; sobre todo a las gracias místicas que la impulsaron a renovar el Carmelo, orientándolo por completo a una vida de oración, a la contemplación de las cosas divinas, según la regla primitiva de los ermitaños del Monte Carmelo, viviendo los consejos evangélicos en una pequeña comunidad fraterna fundada en soledad, oración, trabajo y silencio, con un sentido apostólico al servicio de la Iglesia, especialmente por la santificación de los sacerdotes y con un profundo espíritu mariano. (Cf Const. 4-6)

[vc_wp_custommenu nav_menu=»137″ title=»Vida y Espiritu»]
Read More →

El Carmelo

Orden de la Bienaventurada Virgen Maria del Monte Carmelo

“Os conduje a la tierra del Carmelo para que comieses sus mejores frutos.”

Presente en los cinco continentes, es una semilla de bendición que ha ido dando fertilidad espiritual, a la Iglesia universal, es una Orden religiosa favorecida por Dios, que tiene sus raíces en la Sagrada Escritura.

Esta Orden toma su nombre del Monte Carmelo, un Monte en Palestina a la orilla del sur del Golfo de Haifa.

La Orden del Carmelo atribuye su origen al Profeta Elías y su Comunidad de religiosos en el Monte Carmelo en Palestina ha sido especialmente favorecida por la Madre de Dios con su Escapulario del Carmen dado en 1251 a San Simón Stock y su promesa de que esta Orden perdurará hasta el fin del tiempo. La Orden del Carmelo fue reformada en el siglo XVI por los Santos místicos españoles santa Teresa de Ávila y San Juan De la Cruz, ellos restauraron la comunidad a su estado primitivo como nuestro Señor les había instruido y desde entonces a las Carmelitas reformadas se les llamará Carmelitas Descalzas y han producido muchos santos canonizados entre quienes se encuentra la fundadora y reformadora Santa Teresa de Ávila y la gran Monja moderna Santa Teresa del Niño Jesús También conocida como la pequeña Flor entre muchas mas. La regla primitiva que santa Teresa y San Juan de la Cruz reintrodujeron por su reforma divinamente inspirada proporciona el medio a través del cual las almas escogidas pueden cumplir el mandato de amar a Dios y al prójimo cada religiosa deja familia amigos y bienes para ganar a Jesús por los votos de pobreza, Castidad y Obediencia. Como amada de nuestro Señor ella llega a ser un jardín cercado en el que ella y Dios pueden comulgar y en el que Él puede morar y encontrar comodidad y consuelo, este abandono y dedicación total de si misma confiere eficacia a sus oraciones en tanto que intercede y obtiene ayuda sobrenatural para la Iglesia, para las almas y sobre todo para los sacerdotes, con santa Teresita del niño Jesús patrona de las misiones como su modelo, cada corazón carmelita quema con caridad apostólica a sus prójimos mediante la oración y el sacrificio silencioso.

Resumen

  • El Ideal del Carmelo es la Contemplación, viviendo en obsequio de Jesucristo, a imitación de la Virgen Maria.

  • La unión del alma con Dios, es el más alto estado a que en esta vida se puede llegar. Este es el fin al que aspira el Carmelo.

  • Jesucristo es el «proyecto de nuestra vida» y seguirle es nuestra meta.

  • Maria nuestra Madre y hermana, nos enseña a ser portadores de Dios en el mundo.

  • Elías nuestro Padre, nos muestra como «vivir en la presencia de Dios» y «ser profetas de justicia y paz entre los pobres».

  • Los santos Carmelitas «maestros del espíritu», nos ofrecen con el testimonio de sus vidas y su doctrina, «senderos que nos conducen por el camino de la unión con Dios».

  • La contemplación, corazón del Carisma Carmelita, unifica nuestra vida de oración, fraternidad y servicio a la Iglesia de Dios.

  • El Escapulario, «señal de amor solicito y de la protección maternal de Maria», nos reviste de Cristo y nos hace miembros de la familia del Carmelo.

  • La familia del Carmelo está formada por frailes, monjas, laicos e institutos afiliados.

  • Nuestro lema: «conocer, amar e irradiar a Jesús y a Maria.»

[vc_wp_custommenu nav_menu=»137″ title=»Vida y Espiritu»]
Read More →

El Simbolo del Carmelo

El Carmelo tiene una espiritualidad muy rica en símbolos.

(El símbolo, como representación visible de un valor espiritual)

Para San Juan de la Cruz el Carmelo, como familia y movimiento espiritual tiene su monte y lugar santo: el monte del profeta Elías, el de la fe limpia de idolatría, el lugar hermoso, que obtiene la lluvia y el perdón, teofanía de la gloria del que es siempre más alto.

El monte simboliza el destino del hombre y le señala su camino, que es ir de abajo arriba; y su meta, una cumbre que es el término de la evolución humana y de las mejores fuerzas de la vida, que conducen al hombre a las cimas de su desarrollo.

San Juan de la Cruz se ha visto fascinado por la fuerza impresionante de las montañas, símbolo de: seguridad, estabilidad, inmutabilidad, grandeza, que le invitan a la decisión, al riesgo, a la acción y le han ayudado a expresar su experiencia de Dios.

Dice: “mi Amado, las montañas.”

Las montañas tienen alturas, son abundantes, anchas, hermosas, graciosas, floridas y olorosas. Estas montañas es mi Amado para mí» (C 14,6).

Como el alpinista emprende la escalada de la montaña sólo «porque está ahí» desafiante, así el místico ante Dios emprende la aventura de entrar-salir y subir, sólo porque le desafía con su atractivo hondo, misterioso, alto, siempre nuevo:

«Vámonos a ver en tu hermosura al monte y al collado do mana el agua pura. Entrémonos más adentro en la espesura» (C 35).

El monte ha sido una característica muy particular de la Orden, desde su inicio, por ejemplo:

El escudo de la Orden:

Escudo

  • en él vemos un monte; es el monte Carmelo bajo el cielo azul y tres estrellas; arriba del monte una Cruz, y sobre el escudo una corona.
  • Las tres estrellas, significan las tres virtudes teologales de Fe, Esperanza y Caridad; o sea que la vida del Carmelo, es vida teologal y solamente por este camino se llega a la cima del monte: la unión con Dios, que es el fin e ideal de todo Carmelita y toda Carmelita.
  • La fe, está en relación con el entendimiento del hombre y con la obediencia.
  • La esperanza, está en relación con la memoria y con la pobreza.
  • La Caridad, está en relación con la voluntad y con el voto de Castidad.

En su significado abarca la misión y vocación de la y (el) Carmelita, tal como quería Teresa de Jesús, vivir los consejos evangélicos con la mayor perfección que pudiese ella y las que le siguiesen.

Santa Teresa de Jesús como maestra de Oración, acude a un símbolo de gran significado el Castillo, ella nos dice: Para comenzar con algún fundamento, que es considerar nuestra alma como un castillo todo de un diamante o muy claro cristal, adonde hay muchos aposentos, ansí como en el cielo hay muchas moradas. Que si bien lo consideramos, no es otra cosa el alma del justo sino un paraíso adonde dice él tiene sus deleites.

Así muchos Carmelitas, expresan su doctrina en variedad de símbolos de profundo significado.

En esta Comunidad de Miami Florida, nuestro titular es la Santísima Trinidad, por esta razón tenemos un logo propio de este Monasterio con un significado muy profundo.

El  Símbolo de Nuestra Comunidad

logo

  • La llama Símbolo de la Santísima Trinidad.
  • La Fuente es el Padre.
  • La Luz, El Hijo.
  • El Calor, El Espíritu Santo.
  • La Cruz, Llamadas a vivir en Obsequio de Jesucristo.
  • Las estrellas, las virtudes teologales.

OBJETIVO COMUNITARIO:

  • La unión total con el Padre, en la configuración del Hijo, por el Espíritu Santo.
  • Viviendo la vida Trinitaria en el amor, comunión y donación a imitación de la Virgen María,
  • para Gloria de Dios y extensión de su reino.
  • Haciendo de nuestra comunidad la morada de Dios con los Hombres,
  • siendo testigos del Dios vivo en el mundo de hoy.

SS. Pio XII, dijo: Os exhortamos a caminar siempre adelante, de una manera digna de vuestra vocación, siguiendo las pisadas de los grandes santos que el Carmelo ha dado a la Iglesia.

Por consiguiente: la Carmelita no hace cosas llamativas o extraordinarias, le basta vivir sencillamente su vida diaria, en oración, trabajo, silencio y cultivando con intensidad la vida fraterna, como decía Teresa de Jesús: aquí todas se han de amar, todas se han de querer, todas se han de ayudar.

[vc_wp_custommenu nav_menu=»137″ title=»Vida y Espiritu»]
Read More →

El Escapulario

El Escapulario del Carmen es un memorial del amor materno de Maria que acoge a sus hijos con ternura de Madre.

a) Significado.

El Escapulario del Carmen es un sacramental, es decir, según el Vaticano II, un signo sagrado según el modelo de los sacramentos, por medio del cual significan efectos, sobre todo espirituales, que se obtienen por la intersección de la Iglesia.(S.C 60).

La Virgen María aparece como una auténtica protectora de la Orden en momentos difíciles de su evolución y su expansión en Occidente. En 1251 se realizó el prodigio: se le apareció la Virgen María a San Simón Stock general de la Orden, acompañada de una multitud de ángeles, llevando en sus benditas manos el Escapulario de la Orden diciendo estas palabras:

“Este será el privilegio para ti y todos los Carmelitas: quien muriere con él no padecerá el fuego del infierno, es decir el que con él muriese se salvará“.

Esta gran promesa de morir en gracia de Dios, quien llevando el Escapulario piadosamente, muera con él, la recordaba Pío XII el 11 de febrero de 1950.

«Y en verdad decía, no se trata de un asunto de poca importancia, sino de la consecución de la vida eterna en virtud de la promesa hecha, según la tradición, por la santísima Virgen…Es ciertamente el santo Escapulario como una librea mariana, prenda y señal de protección de la Madre de Dios.

Mas no piensen los que visten esta Librea que podrán conseguir la salvación eterna abandonándose a la pereza y desidia espiritual…» Deben esforzarse por imitar las virtudes de María.

b) Privilegio sabatino.

En 1950 recordaba Pío XII:

“Ciertamente la piadosa Madre no dejará de hacer que los hijos que espían en el Purgatorio sus culpas, alcancen lo antes posible la patria celestial por su intercesión, según el llamado privilegio sabatino, que la tradición nos ha trasmitido con estas palabras:

Yo su Madre de gracia, bajaré el sábado después de su muerte y a cuantos religiosos, terciarios y cofrades hallare en el Purgatorio los libraré y llevaré al Monte santo de la vida eterna.

c) Protección maternal.

Por su profundo simbolismo mariano, por los grandes privilegios y por el gran amor y asistencia que ha manifestado a través de los siglos la Santísima Virgen del Carmen a quienes visten devotamente su escapulario es por lo que tan prodigiosamente se ha extendido por doquier esta piadosa devoción de vestir su Escapulario.

He aquí las razones del valor espiritual de la devoción al santo Escapulario:

Sobre todo por su rico simbolismo:

  • Ser hijo de María.
  • Ver en él todas las virtudes de María.
  • Ser símbolo de nuestra consagración filial a la Madre amable.
  • Por morir en gracia de Dios, quien lo vista piadosamente.
  • Porque saldrá cuanto antes del Purgatorio, quien muera devotamente con él.
  • Por conceder su protección en todos los momentos de la vida, de la muerte y aún más allá.

d) Pacto de amor.

«Señal de salud, salvación en los peligros, alianza de paz y pacto sempiterno“. Estas expresiones celestiales brotadas más que de los labios, del corazón de María.

Recordemos, fueron pronunciadas como una respuesta a aquella sentidísima plegaria del santo general de la Orden, San Simón Stock… que es al mismo tiempo el grito angustiado del capitán que ve hundirse sin remedio su nave y la súplica tierna y confiada del hijo que, sintiéndose impotente a vista del peligro, todo lo espera de su Madre de quien se siente amado:

Empieza el santo por darle todos los títulos laudatorios que su acendrada devoción le sugiere, después para enternecer su corazón, la llama por su nombre: Madre piadosa, Madre amable y dulcísima y responde María: tú me has llamado Madre y Madre piadosa y dices bien, pues lo soy, la prueba es de que yo, a mi vez, te llamo Hijo y muy amado:

Me has pedido que proteja a tu Orden, dándole algún privilegio con el que sus enemigos conozcan ¿Cuánto la amo como consagrada desde sus comienzos a mi amor y servicio?, Aquí lo tienes: recibe este Escapulario que será para ti y para todos los carmelitas la señal pedida, señal de mi hermandad; sí soy hermana de tus religiosos, porque soy la primera Carmelita, la fundadora, la causa ejemplar, el modelo perfectísimo y la guardiana y protectora eficaz de todos ellos.

Con esto están cumplidos tus deseos, pero mi amor de Madre no se ve aún satisfecho, quiero encerrar en esta prenda la gracia más preciada de mi corazón: quiero proteger a todos los que la lleven siendo para ellos salvación en los peligros, con ellos establezco desde ahora una alianza, un pacto sempiterno: el que muera con él no verá las penas del infierno.

Aquí vemos el carácter peculiar de esta devoción en el cuadro de las devociones marianas que son una manifestación de la bondad maternal de María y por nuestra parte un homenaje y una consagración. “La devoción a este Escapulario del Carmen ha hecho descender sobre el mundo una copiosa lluvia de gracias espirituales y temporales (Pio XII, el 6 de agosto de 1950).

[vc_wp_custommenu nav_menu=»137″ title=»Vida y Espiritu»]
Read More →

La Oración

A través de los monasterios de vida estrictamente contemplativa la Iglesia permanece en oración continua, porque a través de la profesión solemne nos comprometemos a la celebración del oficio divino completo.

Desde antes de la aurora el Carmelo ha de ser un cielo si lo hay en la tierra, la Carmelita es una esposa amante, diligente y atenta. El sonar de las tablillas es para ella la voz de su Esposo Cristo que le habla al oído: «Ábreme, hermana mía, amiga mía, paloma mía, esposa mía» a la voz de Jesús que las despierta, saltan del lecho para abrir a su Amado Jesucristo y comienza la jornada con la primera victoria sobre el sueño, pues la fidelidad es una cadena con eslabones de actos de amor; apenas levantadas:

  • Ofrecen todas sus actividades en alabanza de la Santísima Trinidad. Desde que abren sus ojos inician su misión de interceder por nuestros sacerdotes y por la humanidad entera, durante la ducha y mientras ordenan su santuario personal (como llaman a su habitación) están en dialogo interior con Jesús. En el Carmelo cada instante del día es de gran importancia y se trata de aprovechar al máximo, es decir: « se trata de amar mucho».

  • A las seis en punto de la mañana, se inicia la Celebración del Oficio divino (que se celebra en memoria de todos los misterios de nuestra redención), abriendo este momento de oración comunitaria con una oración a la Santísima Trinidad, por ser el titular del Monasterio, nos unimos a la Iglesia con el rezo del Ángelus, enseguida se inicia la Celebración deLaudes, en memoria de la resurrección de nuestro Señor Jesucristo, para nosotras la resurrección es motivo de nuestra alegría continua.

  • La celebración de tercia, que es una hora intermedia del oficio divino, la hacemos en memoria de la venida del Espíritu Santo en Pentecostés como leemos en la palabra de Dios eran como las nueve de la mañana.

  • Al medio día, continuamos con la otra hora intermedia del oficio divino, que es sexta, en memoria de la Ascensión del Señor y de la primera predicación del Evangelio por los apóstoles. La celebración de Nona, es en memoria de la Pasión y muerte de nuestro Señor Jesucristo.

  • Al atardecer, se hace la celebración de vísperas, en memoria de la institución de la Santísima Eucaristía.

  • Completas, imitando a Cristo que reposó en el sepulcro.

  • Oficio de lecturas, imitando a Cristo que se pasaba algunas noches en oración.

Al final del día bien puede decir una Carmelita, ahora Señor ya puedes dejar a tu sierva irse en paz, porque mis ojos han visto a tu Salvador… ¿Cómo le ha visto? a través de la meditación de sus misterios en la Celebración de la Eucaristía, el Oficio Divino, la oración personal, el ejercicio de la vida fraterna y en el trabajo, al retirarse a descansar dice: Yo duermo pero mi corazón esta despierto.

«Este es un camino seguro para permanecer unidos a Jesús, y vivir continuamente en su presencia».

Según la regla del Carmelo, la oración ha de penetrar toda la existencia, para caminar en presencia del Dios Vivo. (cf. 1Re 18,14), mediante el ejercicio constante de la fe, la esperanza y el amor, de manera que toda la vida sea una oración, una búsqueda de la unión con Dios. (Const. 4,61)

[vc_wp_custommenu nav_menu=»137″ title=»Vida y Espiritu»]
Read More →

Horario en el Carmelo

oracion1Las Carmelitas Descalzas se esfuerzan por buscar a Dios en la oración y en los acontecimientos, meditando día y noche la ley del Señor. Cada día muchas horas se pasan en la santa misa el canto entero del oficio divino, la oración mental el rosario, la lectura espiritual y otros ejercicios religiosos dentro de estas paredes de santidad las monjas también ejecutan muchas obras de amor para el cuidado y belleza del altar y así como para el beneficio de los fieles a través de la confección de escapularios y otras manualidades con las que se sostienen económicamente, las paredes del monasterio no solamente resguardan la Comunidad del mundo de modo que la paz, la oración y la santidad puedan florecer, si no también están colocados como torres de una fortaleza donde una guerra espiritual se hace contra el pecado y el mal. Las Carmelitas pasan tanto lucha como la dulzura de la contemplación y el regocijo espiritual, viven una vida austera de penitencia y renuncia para hacer reparación de todos los pecados de nosotros y para implorar el perdón de Dios. Ellas invocan las bendiciones del cielo sobre nuestras vidas e imploran sin parar por la salvación de nuestras almas entonces es evidente lo enormemente necesaria que son su vida y su sublime vocación en estos días.

5:20 AM Toque para levantarse, se comienza el dia alabando al Señor
6:00 AM Angelus, Laudes, Tercia y Oracion
7:30 AM Eucaristia
8:30 AM Saludo y Desayuno
9:00 AM – 12:40 PM Adoracion y trabajo comunitario
12:45 PM Examen de Coniencia y Sexta
1:00 PM Almuerzo y Lavado de trastes
1:50 PM – 2:55 PM Recreacion y Trabajo
3:00 PM Nona y Coronilla de la Misericordia
3:20 PM – 4:20 PM Tiempo Personal
4:20 PM – 5:20 PM Lectura Espiritual
5:30 PM – 5:55 PM Trabajo Comunitario
6:00 PM Visperas, Oracion y Rosario
7:40 PM Cena y lavado de trastes
8:25 PM – 9:25 PM Recreacion y trabajo
9:30 PM Completas y Oficio de Lecturas
10:30 PM Descanso

La Monja Carmelita Descalza ama profundamente su vocación, su oficio diario es ser esposaoracion2 de Cristo, dedicada a atenderlo a El y continuar en la tierra el amor que Maria le tenía a él a sus discípulos y a todas las generaciones, ella es llamada a engendrar almas para la vida eterna, gastando y desgastando su vida por salvarlas, ser madre de las almas con todo lo que esto significa, de amor, de fidelidad, de sacrificio y como Maria la madre de Jesús permanecer en Oración en el aposento alto, por los sacerdotes, predicadores, letrados y defensores de la Iglesia, implorando el Espíritu Santo para ellos, que todos los días inmolan a Cristo en el altar y que sin ser del mundo han de vivir en él. La Carmelita intercede continuamente ante Jesucristo su Esposo por los sacerdotes le habla al oído diciendo cada día : Defiéndelos y consuélalos en los momentos de cansancio y soledad de pruebas interiores y exteriores cuando crean estéril toda su vida de sacrificio por las almas atráelos a tu Corazón, porque no tienen más que a Ti. Cuando los placeres mundanos les seduzcan sácialos con las delicias de tu corazón. Presérvalos inmaculados como la hostia santa que diariamente estrechan en sus manos, bendice todos sus pensamientos palabras y obras Amén.

[vc_wp_custommenu nav_menu=»137″ title=»Vida y Espiritu»]
Read More →

Novena de las 24 Glorias

image

LA NOVENA

Puede hacerse la novena de los 24 Gloria al Padre en cualquier día del mes, pero es preferible y mucho más ventajoso hacerla del 9 al 17 de cualquier mes, a fin de participar en la comunión de oraciones de los que la hacen.

Récense, durante los nueve días solamente, 24 Gloria al Padre cada día, a la Santísima Trinidad, en acción de gracias por los favores y gracias con que enriqueció el alma de Santa Teresita del Niño Jesús durante los 24 años que ella vivió en la tierra, pudiendo usar la siguiente:

ORACIÓN

Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, yo les agradezco todos los favores, todas las gracias con que enriquecisteis el alma de vuestra sierva Teresita del Niño Jesús durante los 24 años que pasó en la tierra, y por los méritos de tan querida Santita, concededme la gracia que tan ardientemente os pido, si fuere conforme a vuestra santísima voluntad y para salvación de mi alma. Amén.

Pídase la gracia que se desea conseguir.

Récense enseguida 24 veces:

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Pueden añadirse a cada Gloria al Padre las Invocaciones, que en forma de letanía, ponemos a continuación:

INVOCACIONES

1. Santa Teresita del Niño Jesús, ruega por nosotros. Gloria al Padre etc.
2. Florecita de Jesús…
3. Hija predilecta de María…
4. Esposa fiel de Jesús…
5. Madre de innumerables almas…
6. Ejemplar de santidad…
7. Milagro de virtudes…
8. Prodigio de milagros…
9. Virgen prudente…
10. Heroína de la fe…
11. Ángel de Caridad…
12. Violeta de humildad…
13. Mística pasionaria…
14. Lirio purísimo del Carmelo…
15. Flor selecta de la Iglesia…
16. Rosa deshojada de amor…
17. Mártir de amor…
18. Encanto de cielos y tierra
19. Mensajera de la paz…
20. Patrona de las misiones…
21. Sembradora de rosas…
22. Maestra de Infancia Espiritual…
23. Abogada de los Sacerdotes…
24. Vos que pasáis el cielo haciendo bien sobre la tierra…

[vc_wp_custommenu nav_menu=»137″ title=»Vida y Espiritu»]
Read More →

Un Llamado a la vida contemplativa

Santa Teresa de Jesús experimentaba gran alegría cuando veía una Iglesia más donde estuviera el Santísimo Sacramento. Un árbol necesita de la sabia interior que le de vida, por lo mismo la Iglesia cuenta con comunidades contemplativas dedicadas exclusivamente a la oración.

Me pregunto si efectivamente el mundo conoce la vida contemplativa; si en realidad, el mundo de hoy tiene conciencia de lo que significa, dentro de la Iglesia, la vida contemplativa…

Pero sería muy lamentable que quienes deben vivir, y viven, efectivamente, la vida contemplativa no la hayan penetrado hasta el fondo y no hayan calado profundamente su esencia y naturaleza más íntima. Porque una contemplativa vive con plenitud su vida a la luz de Dios, en la medida que tiene un conocimiento pleno de la esencia y de la naturaleza de la vida que ella prometió vivir a Dios y a la Iglesia.

Entendemos fácilmente qué cosa es la vida apostólica, y a todos nos interesa, pues sus efectos eficientísimos los palpamos de inmediato: están allí, a la vista.

Pero qué difícil es comprender la eficacia y la eficiencia de la vida contemplativa. Sus características la hacen, en cierta forma, una vida incomprendida, tan incomprendida, que muchos pensaron y soñaron que el Concilio había de ser la tumba de la vida contemplativa en la Iglesia.

Dato curioso, precisamente el Concilio se ocupó, en el Decreto Perfectae Caritatis, de la necesidad y grandeza de la vida contemplativa; y nos ha dejado un texto de lo más precioso, acabadísimo, muy completo, en sus líneas esenciales, y que canoniza definitivamente en la Iglesia de Dios, la necesidad y el valor de la vida contemplativa.

Indudablemente que las características de la vida contemplativa la hacen menos comprendida por la generalidad de las personas. La vida contemplativa tiende más a la oración que a la acción apostólica externa; busca más el ocultamiento que la exhibición. La vida contemplativa se entretiene en el trato con Dios, más que en la conversación con los hombres; se entrega con todas las veras de su ser a la penitencia y a la mortificación, más que a la técnica y al trabajo exterior. Es sencillamente, una Manifestación doble de dos matices de la vida de Jesús: LA ORACIÓN Y EL SACRIFICIO.

No todos podemos hacer todo en la Iglesia. La justificación de la vida contemplativa se encuentra en aquel texto maravilloso de San Pablo (Rm. 12,4), en el que nos habla de las distintas vocaciones que hay en el Cuerpo Místico de la Iglesia. Una de estas vocaciones es la que imita, de la vida de Jesús, la oración y el sacrificio.

Oración y sacrificio que, por otra parte, fueron la tónica y la impronta definitivas de la vida de Cristo, que vivió treinta años de vida contemplativa, para sólo tres de vida apostólica; y aún durante su vida apostólica dedicó grandes momentos a la contemplación: cuando huía de las gentes y se ocultaba en el silencio de los bosques; cuando se perdía mar adentro; cuando escabullía milagrosamente su persona a los hombres, para ponerse en contacto con el Padre. La oración y el sacrificio de que Jesús dio nota no sólo durante su existencia mortal, sino, lo que es más, en los momentos supremos de su vida: allí cuando ofreciendo definitivamente su vida al Padre, le dio a conocer que había cumplido todos sus deseos y expiró, dio su vida por nosotros… allí se realizó -como dice San Juan de la Cruz- y no en la hora de su predicación ni en la curación de los enfermos, ni en la multiplicación de los peces y de los panes, la suprema redención del hombre.

Es la oración de Jesús, es el sacrificio de Cristo los que realizan definitiva y complementariamente, la redención, la salvación y las gracias de santificación para el hombre.

Por otra parte, la vida contemplativa se justifica, porque Dios tiene derecho a elegirse almas para su exclusivo servicio; porque hay almas que buscan a Dios en forma absoluta y completa; porque hay almas para quienes serían insuficientes el reducido círculo de una acción apostólica, un número pequeño de almas, una sola especie de apostolado, sino que querrían la amplitud cósmica del mundo como geografía de su apostolado, el número total de los hombres y todas las especies posibles de apostolado. Buscan, sencillamente, cuando son sinceras y conscientes de su vocación, al Absoluto, de manera absoluta y para una acción absoluta, universal y cósmica. Así entiendo yo la vida contemplativa: La vida contemplativa la constituye la búsqueda del Absoluto, en forma la más absoluta y para una acción apostólica absoluta, la más absoluta y totalitaria. Por eso sus grandes objetivos son glorificar a Dios siempre y en cada momento, la obligación de ser santas en el más alto grado que puede concebirse en la tierra…. no tiene pretexto alguno para no serlo así. Salvar el mayor número de almas: no unas cuantas almas… ni aquí y allá, sino todas las almas en todo el espacio y el tiempo, para que así no quede una sola alma sobre la cual su acción de oración y sacrificio no llegue permanentemente.

Los contemplativos son, al mismo tiempo, testigos del misterio de Dios en un mundo materializado, en un mundo que sabe apreciar los valores de la materia y desprecia y subestima los valores del espíritu.

El contemplativo se levanta para decir al mundo que hay otros valores que valen más; el alma contemplativa se pone frente al mundo, para ser testigo de Dios que vive en el interior de su alma en cada uno de los días de su vida; la contemplativa está en el mundo para dar testimonio de la posibilidad de la vida en unión suprema con Dios.

Los medios de que se vale la contemplativa para lograr esta unión son claros: Fe profunda en Dios y en el misterio revelado; ilimitada confianza en la bondad del Señor y en los beneficios que derrama abundantemente, sobre las almas que se le confían; y amor inmenso en el más alto grado, en la llama de amor más viva y, por tanto, una vida profunda de continua oración. Y en la medida en que la contemplativa realiza este ideal, realiza su plan contemplativo; y en la medida en que no está a la altura de este ideal de oración y contemplación, falla en su finalidad y en sus objetivos.

Una vida de intenso sacrificio y de profundo amor a la cruz. Y, ¿esto para qué? Para poder realizar aquel aforismo de San Juan de la Cruz: “Amar a Dios es despojarse, por Dios, de todo lo que no es Dios”.

Para que sea cierto aquello que decía una gran contemplativa:”estar a solas con El sólo”. Para que, como dice otra contemplativa: “sea posible hablar el que no es con El que es”. Para que, finalmente, la vocación de cada contemplativa sea el amor y su lugar, el corazón de la Iglesia.

El Concilio nos ha dicho la verdad sobre la vida contemplativa y nos ha legado un documento preciosísimo que debe ser constante inspiración para las almas contemplativas: han adquirido un enorme compromiso con Dios, con la Iglesia y con el mundo.

Con Dios, porque -como dice el Concilio- deben ofrecerle “un eximio sacrificio de alabanzas”; porque deben entregarse a El en la soledad, en el silencio, en la oración constante y en la austera penitencia. Con la Iglesia, porque las contemplativas deben ocupar un lugar eminente en el Cuerpo Místico de Jesucristo; porque deben enriquecer al pueblo de Dios con frutos espléndidos de santidad; porque deben, con su ejemplo, mover al pueblo de Dios y “lo dilatan con misteriosa fecundidad apostólica.” fecundidad misteriosa, para los que hemos recibido el don de la vida contemplativa.

Pero, sobre todo, fecundidad misteriosa y -diría yo- dramática para las almas contemplativas que realizan su apostolado oscuro y silencioso desde el primero hasta el último día de su vida, sin saber a dónde van, sobre quiénes operan y con qué eficacia se realiza su obra maravillosa de apostolado.

El apostolado de la contemplativa, desconocido de los hombres, es el misterio profundo de la fecundidad misteriosa de la Iglesia. Y, así, las contemplativas que realizan plenamente su vocación“son el honor de la Iglesia y hontanar de gracias celestes”. Con el mundo, finalmente, porque ellas deben sentirse comprometidas a remediar los grandes problemas del mundo de hoy: hambre, enfermedad, incultura, injusticia social. Acaso dirá alguno que las contemplativas no están obligadas a prestar su colaboración espiritual en el orden del apostolado, al remedio de tan graves e ingentes necesidades del mundo de hoy. Esto no puede admitirse: la contemplativa, por propio espíritu, por su esencial consagración a Dios, por el profundo amor que debe sentir hacia sus hermanos, late al unísono con todas las exigencias, con todas las necesidades extremas, con las tremendas urgencias del mundo de hoy. Ellas, como los que están palpando, cara a cara, las grandes necesidades del mundo actual, viven también con el corazón angustiado, pidiendo al Señor, constantemente, que remedie tantas necesidades por las que atraviesa el mundo de nuestros días.

[vc_wp_custommenu nav_menu=»140″ title=»Vocaciones»]
Read More →

Proceso Vocacional

Las Carmelitas Descalzas se esforzarán a conseguir objetivos excelsos dejando el mundo y entrando dentro de las paredes protectoras del Monasterio, el claustro disminuye las distracciones y proporciona el silencio necesario para la gran obra de oración y contemplación.

El mundo tiene muchas ataduras y atractivos que nos separan del Único necesario, para una Carmelita que ha tenido un encuentro personal con Cristo y una experiencia profunda de su amor el mundo deja de ser un atractivo para ella, «he aquí otra razón de la clausura»

El Carmelo acoge las nuevas vocaciones con alegría y con responsabilidad para que también en ellas el carisma día a día sea comprendido más profundamente, se desarrolle y fructifique.

Cada joven que tras un tiempo de discernimiento, haga la opción de pertenecer a nuestra Orden, recorre las siguientes etapas de formación, deseando al terminarlas consagrarse definitivamente al Señor para toda la vida.

El Carmelo es para personas de grandes ideales deseosas de una realización plena, para la joven que descubre su vocación a la vida contemplativa el Carmelo le muestra amplios horizontes de realización personal, como cristiana, como consagrada, como madre, como esposa, como mujer al servicio del reino y para el reino. La clausura material ayuda a una realización plena espiritual y humana.

Aspirantado:

Tiempo de discernimiento en que se da a conocer a las jóvenes con inquietudes vocacionales nuestro carisma para descubrir si hay signos de un verdadero llamado a la vida carmelitana.

Postulantado:

Tiene como finalidad que la candidata conozca la nueva vida y que los responsables formen juicio de la idoneidad de la misma para la Orden.

Noviciado:

Es una etapa que subraya específicamente el área carmelitana, ya que el fin principal es tener «una experiencia de lo que significa ser consagrado en el Carmelo teresiano»

Profesión temporal:

Crecimiento en el compromiso de los Consejos Evangélicos.

Profesión Solemne:

Ofrenda y Holocausto para toda la vida.

La monja recién profesa de votos solemnes, no ha terminado su formación sino que continúa con mayor amor en el servicio radical de la Iglesia, esforzándose por vivir en una formación permanente, para estar abierta y atenta al paso de Dios en su vida, para ser más eficaz su vocación contemplativa en el mundo entero.

«He aquí la misión de la Carmelita».

Que bueno es Dios, al llamarnos a vivir con él en el «lugar santo» a los pies del Maestro, a tratar de amistad con él, a interceder por nuestros amados sacerdotes pues una Carmelita después de ser un alma Esposa de Cristo e hija de Maria es un alma sacerdotal e intercesora por la salvación de las almas. Su oficio es: «amar a Dios con todo el corazón, con toda el alma con todas las fuerzas e interceder por la salvación de las almas».

[vc_wp_custommenu nav_menu=»140″ title=»Vocaciones»]
Read More →

En el Corazon de la Iglesia

Durante el proceso que hemos recorrido se nos ha venido clarificando el ideal de todo Carmelita: ofrecerle a Dios un corazón puro y disfrutar del regalo de la contemplación cuando Dios lo quiera otorgar siempre en servicio de la Iglesia y la humanidad.

Qué experiencia tan profunda la de santa Teresa de Lisieux, la gran claridad que tuvo al descubrir su lugar en la Iglesia, cuando sintió en su interior el deseo de vivir todas las vocaciones. Ella dice: ¡Ah, perdóname, Jesús si desvarío al exponer mis deseos, mis esperanzas, que rayan en lo infinito! Perdoname, ¡¡¡y cura mi alma dándole todo lo que espera!!!

Ser tu esposa, ¡oh, Jesús!, ser carmelita, ser por mi unión contigo madre de las almas, debiera bastarme…No es así…Ciertamente, estos tres privilegios constituyen mi vocación: Carmelita Esposa y Madre.

Sin embargo siento en mi otras vocaciones: siento la vocación de GUERRERO, de SACERDOTE,de APOSTOL, de DOCTOR, de MARTIR. Siento en una palabra, la necesidad, el deseo de realizar por ti, las más heroicas acciones…Siento en mi alma el valor de un cruzado…quisiera morir sobre un campo de batalla por la defensa de la Iglesia.

¡Oh Jesús amor mío!, ¿Qué responderás a todas mis locuras…? ¿Hay, acaso, un alma más pequeña, mas impotente que la mía?…

Como estos deseos constituían para mí durante la oración un verdadero martirio, abrí un día las epístolas de San Pablo, a fin de buscar en ellas una respuesta. Mis ojos toparon con los capítulos XII y XIII de la primera epístola a los corintios…, leí en el primero, que no todos pueden ser apóstoles, profetas, doctores etc.…; que la Iglesia esta compuesta de diferentes miembros, y que el ojo no podía ser al mismo tiempo mano…, sin desanimarme seguí leyendo, y esta frase me reconfortó: «Buscad con ardor los dones mas perfectos; pero voy a mostraros un camino mas excelente» y el Apóstol explica como todos los dones, aun los más perfectos, nada son sin el amor…afirma que la caridad es el camino excelente que conduce con seguridad a Dios. Había hallado por fin el descanso… al considerar el cuerpo místico de la Iglesia, no me había reconocido en ninguno de los miembros descritos por San Pablo; o mejor dicho quería reconocerme en todos…La caridad me dio la clave de mi vocación. Comprendí que si la Iglesia tenía un cuerpo compuesto de diferentes miembros, no le faltaría el más necesario, el más noble de todos. Comprendí que la Iglesia tenía un corazón, y que este corazón estaba ardiendo de amor. Comprendí que solo el amor era el que ponía en movimiento a los miembros de la Iglesia; que si el amor llegara a apagarse, los apóstoles no anunciarían ya el Evangelio, los mártires se negarían a derramar su sangre…Comprendí que el amor encerraba todas las vocaciones, que el amor lo era todo, que el amor abarcaba todos los tiempos y todos los lugares… en una palabra que el amor es eterno… Entonces en el exceso de mi alegría delirante exclamé: ¡Oh, Jesús, amor mío!…por fin he hallado mi vocación, ¡mi vocación es el amor!… Sí, he hallado mi puesto en la Iglesia, y ese puesto, ¡Oh Dios mío!, vos mismo me lo habéis dado… ¡en el Corazón de la Iglesia, mi madre, yo seré el amor!…¡¡¡Así lo seré todo… así mi sueno se vera realizado!!!(cf Ms B).

Esta es la acción de una Carmelita, la utilidad de su vida; con sentido eclesial, orienta todo su ser a este apostolado fecundo, ¡qué misión tan sublime!: «salvar almas y rogar por los sacerdotes », la podríamos resumir en la siguiente frase: «Amar y hacer amar al amor».

[vc_wp_custommenu nav_menu=»140″ title=»Vocaciones»]
Read More →

Santos Carmelitas

“Los Santos del Carmelo se formaron en una escuela de fuego espiritual, semejante a aquella de Elías. El amor poetiza las íntimas relaciones entre Maria y el Carmelo y hace de la Historia de la Orden un canto de alabanza a nuestro Dios. ”

Son una inmensa muchedumbre de hermanos nuestros que consagraron su vida a Dios, abrazando las enseñanzas del Divino Maestro e imitando su vida, y se entregaron al servicio de la Virgen Maria en la oración, la abnegación evangélica y el amor a las almas, sellado a veces con su sangre. Ermitaños del Carmelo, mendicantes de la edad media, doctores y predicadores, misioneros y mártires; monjas que dilataron el pueblo de Dios con la misteriosa fecundidad de su vida contemplativa; religiosas que descubrieron el rostro de Cristo a sus hermanos en el apostolado sanitario y docente, sobre todo en tierras de misión; seglares que en medio del mundo supieron encarnar el espíritu de la Orden. Toda la familia del Carmelo de la patria con Maria, su Madre, a la cabeza constituye nuestro gozo y alabanza al Padre Celestial.

Grandes santos a quienes la Iglesia venera e invoca en su liturgia, y santos humildes que bien pocos conocen o invocan fuera de la Orden, con su vida nos proponen el secreto de la santidad en el trato intimo con Dios que desde el coloquio con él se prolonga en la entrega de cada día como comunión de fe y de amor con la inmaculada Madre de Dios, Patrona del Carmelo, Formadora incomparable de los amigos de Cristo a los que cubre con el habito de la Orden para que interior y exteriormente reflejen sus virtudes.

Todos los santos Carmelitas se han moldeado bajo la figura de la Bienaventurada Virgen Maria, han vivido en intimidad con Ella, de Ella han sido apóstoles. De Ella han aprendido a vivir en Cristo y de su amor, en Ella se han inspirado para entregar su vida a la Iglesia y a las almas, es gran importancia la vida de la Virgen en los Santos Carmelitas.

¡El mundo está en llamas! ¿Te apremia extinguirlas? Contempla la Cruz. Desde el corazón abierto brota la sangre del Salvador. Ella apaga las llamas del infierno. Libera tu corazón por el fiel cumplimiento de tus votos y entonces se derramara en el caudal del amor divino hasta inundar todos los confines de la tierra. ¿Oyes los gemidos de los heridos en los campos de batalla en el este y oeste? Tú no eres medico, ni tampoco enfermera, ni puedes vendar sus heridas. Tú estás recogida en tu celda y no puedes acudir a ellos. Oyes el grito agónico de los moribundos y quisieras ser sacerdote y estar a su lado. Te conmueve la aflicción de las viudas y de los huérfanos y tú querrías ser ángel de la consolación y ayudarles mira hacia el Crucificado. Si estás unida a Él, como una novia en el fiel cumplimiento de tus Santos votos, es tu sangre y su Sangre Preciosa la que se derrama. Unida a él eres como el omnipresente. Tú no puedes ayudar aquí o allí como el médico, la enfermera o el sacerdote; pero con la fuerza de la Cruz puedes estar en todos los frentes, en todos los lugares de aflicción. Tu amor misericordioso, Amor del Corazón divino, te lleva a todas partes donde se derrama su sangre preciosa, suavizante, santificante, salvadora.

Los ojos del Crucificado te contemplan interrogantes, examinadores. ¿Quieres cerrar nuevamente tu alianza con el Crucificado? ¿Qué le responderás? Señor, a dónde iremos solo tú tienes palabras de vida eterna.

Estamos llamadas a amarle, con todo el corazón, con toda el alma y con todas las fuerzas, así cumpliremos nuestra misión y fin temporal en esta vida, el es nuestra felicidad eterna, por eso vale la pena vivir.

Tanto amó Dios al mundo que le dio a su Hijo. Era tan grande el deseo de Dios de comunicarse con el hombre que envió a su hijo como mediador entre Él y nosotros.

Por el misterio de la Encarnación el Verbo Hijo de Dios se hace humildemente uno de nosotros y hay que saber descubrirlo con los ojos de la fe. Jesús por su naturaleza divina, es un ser infinito, y su conocimiento también es infinito. A Jesús, no se le conoce o se le está conociendo. Se le encuentra en la eterna «búsqueda». Nadie puede ver a Dios y quedar con vida; es diferente de nosotros y no estamos capacitados

Para soportar la potencia infinita y perfecta de Dios. Es preciso que Dios mismo nos purifique y nos sostenga. Y es por Jesús que somos purificados; y conociéndolo a ÉL conoceremos al Padre.

Cristo es el principio y el fin, la raíz viva y la clave de interpretación

de toda forma de vida cristiana y especialmente, de la vida consagrada. Sólo Él arrastra y convence,

cautiva y apasiona, asombra y estremece, solo Él inspira a la vez confianza sin límites e infinito respeto.

Para la Carmelita todo le habla de su Amado, el amanecer está radiante de Jesucristo, todo le habla de Él, la vida, la creación, el cielo, el aire, el mar, los pájaros etc.

Todo lo recibimos de Dios y lo hemos de recibir como venido de sus manos.

Hay que ser finos observadores para pasar a la imitación por eso nuestro Modelo ha de ser Cristo.

Hay que observarle con la mayor atención para llegar a ser un buen contemplativo

Después de observarlo hay que imitarlo con fidelidad, para ser lo que el Padre quiere que uno sea.

Una copia viva de Jesús

El hombre es por naturaleza imitador y Jesús nos invito a aprender de su vida. Cuando dijo: aprended de mi que soy manso y humilde de corazón. Por eso hay que empaparnos de Jesucristo, y el Padre tiene en Él sus complacencias. es el Cristo total quien nos cautiva y enamora.

Tú no eres medico

Que el ejemplo de estos santos, sirva para suscitar nuevas generaciones de santidad, muchos santos que, viviendo en obsequio de Jesucristo fielmente servido con corazón puro y buena conciencia, sepan con Maria entregarse día y noche a la contemplación de la Palabra y al servicio generoso a la humanidad, que ese ejemplo nos contagie un amor inmenso y operante por Cristo, por la Iglesia y por el mundo entero.

[vc_wp_custommenu nav_menu=»140″ title=»Vocaciones»]
Read More →

Maria la Primera Carmelita

A imitación de la Virgen Maria

Cada Hermana acoja a Maria como Madre y Maestra espiritual, para ser configurada a Cristo y llegar así a la cumbre de la santidad. (Constituciones 3,55)

Damos gracias Padre por este don inmenso de su amor, nuestra Madre amantísima, Señora del Monte Carmelo, a quien la Orden debe todo cuanto es.

Dos realidades constituyen especialmente la penetración del misterio de Maria a través de la experiencia espiritual del Carmelo.

  • Maria es la Virgen Orante, modelo de todo Carmelita en la meditación vivencia y predicación de la Palabra.
  • Maria es la Madre espiritual que acompaña el desarrollo de nuestra vida cristiana hacia la plenitud de Cristo, desde las aguas bautismales hasta la entrada en la gloria.

El Don del Escapulario como signo de protección, estimulo de imitación, promesa de las realidades escatológicas de nuestra vida cristiana, viene a ser una síntesis de nuestra devoción a la Virgen, Madre y Reina del Carmelo.

El Carmelo alaba a Dios por las maravillas que en Maria ha obrado y por los beneficios que de ella ha recibido.

Espiritualidad Mariana.

Una de las notas características de la espiritualidad del Carmelo es la presencia de la Virgen María en nuestra vida, la comunión con su persona, la imitación de sus virtudes y el culto de especial veneración.

El Carmelo es todo de María o totalmente mariano como dijo el Papa León XIII.

La presencia de la Virgen en nuestras comunidades acrecienta el sentido de “familia”, por la constante y común referencia a la Virgen como presencia materna en medio de sus hijos e hijas, la dedicación a su amor y a su culto, como especial consagración, determina la intensidad del culto mariano.

La consagración religiosa y la vida cristiana vivida en el Carmelo tienen como meta, según la espiritualidad de la Orden, la perfección de la caridad, del amor de Dios y del Prójimo; la tensión hacia la santidad que caracteriza nuestra vida tiene en la Virgen María no solo el modelo más alto sino también la compañía más eficaz.

Nuestra vida consagrada al servicio de Cristo y de la Iglesia tiene en el amor de la Virgen su ejemplo. Además, la doctrina y la experiencia espiritual de nuestros santos, indican que María es la Madre que acompaña nuestro camino de vida espiritual para que lleguemos, de su mano, hasta la sima del Monte de la perfección que es Cristo.

El sello mariano connatural a nuestra historia y a nuestra espiritualidad, debe manifestarse en una vida que refleje en los hijos e hijas la presencia viva de la Madre.

[vc_wp_custommenu nav_menu=»140″ title=»Vocaciones»]
Read More →

La Carmelita Hoy

Que Puede decir una Carmelita Descalza al mundo de Hoy?

CarmelitasHOyLo mismo que dijo Teresa de Jesús: Quien no haya iniciado a tener oración, no se prive de tan gran bien, la oración es una realidad sencilla: trate de vivir su unión con Dios, vale la pena esforzarse por avanzar hacia la meta, a la tarde de la vida nos examinaran en el amor.

  • La oración contemplativa se compone ante todo de ejercicio de fe, esperanza y amor.

  • Se educa con el aprendizaje del recogimiento y de los actos de fe; se aprende y adquiere inicialmente mediante el ejercicio perseverante de la meditación.

  • Es fruto sobrenatural y esperado de la meditación y de cualquier otra forma inicial de oración es la meta y el impulso de todos los actos religiosos.

  • Porque es de saber que el fin de la meditación y discurso en las cosas de Dios es sacar alguna noticia y amor de Dios.

  • Escucha: “Entra en tu aposento y después de cerrar la puerta ora a tu padre que está en lo secreto”.

  • La oración tiende a educar al hombre para la comunicación con Dios.

  • Orar es propio del corazón, no de los labios, pues Dios no atiende a las palabras del que suplica, sino que mira el corazón del que ora.

  • Pero si el corazón ora en secreto y la voz se calla, aunque la plegaria se oculte a los hombres, no puede ocultarse a Dios, que está presente en el interior del alma.

  • Oración es una elevación de la mente a Dios, no sólo con la imaginación y entendimiento, sino con la voluntad y afecto rindiéndose a él y amándole con todo el corazón.

  • La oración, para mí, es un impulso del corazón, es una simple mirada lanzada al cielo, es un grito de agradecimiento y de amor, en medio de la prueba, como en medio de la alegría; en fin, es una cosa grande, sobrenatural, que ensancha mi alma y me une a Jesús. (Santa teresita)

  • La Oración, según Santa Teresa, es tratar de amistad, estando muchas veces a solas, con quien sabemos nos ama. Se trata de estar con Él, e intentar orar, eso es también oración.

  • La gracia fundamental de la Beata Isabel de la Trinidad fue vivir recogida adentro con el Huésped interior, en lo más íntimo de su alma, en esa gracia encontró su cielo en la tierra. “Una alabanza de gloria” es un alma que permanece en Dios, que lo ama con amor puro y desinteresado, sin buscarse a sí misma en la dulzura de ese amor, que lo ama por encima de todos sus dones, aun cuando no hubiera recibido nada de Dios. En el cielo de la gloria los bienaventurados no tienen descanso ni de día ni de noche, diciendo: Santo, Santo, Santo, es el Señor Omnipotente y posternándose, adoran al que vive por los siglos. En el cielo de su alma, la alabanza de gloria comienza ya su oficio de la eternidad.

  • La oración ordinariamente se lleva a cabo en medio de distracciones, los momentos en que podemos afirmar que tuvimos esa experiencia de Dios son muy breves, por consiguiente no se desanime la persona que ha comenzado a orar, el que persevere hasta el fin, recibirá gratuitamente este don de Dios.

  • A quien se le dificulte la oración, a continuación le presentamos un esquema que le podría ser de provecho.

 

[vc_wp_custommenu nav_menu=»140″ title=»Vocaciones»]
Read More →